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Ibogaine
Introducción
La mayoría de las plantas alucinógenas (a psicodélicas)
provienen de América del Sur, y del Norte. Las consumen sobre todo
los indios de Colombia y México. La principal planta alucinógena
que no proviene del Africa es la Iboga, cuyas raíces permiten fabricar
una bebida que algunas tribus del África Occidental consumen en
rituales religiosos. La Ibogaina es el nombre que se da al principio activo
de la planta Tabernanthe Iboga. Ha sido descrito come un posible tratamiento
de la dependencia a los opiáceos, después de que heroinómanos
constatasen que una única dosis de esta sustancia les permitía
abandonar sus necesidades de heroína. Los ensayos con animales
han mostrado una cierta eficacia.
USOS EN AFRICA
"Zame ye Mebege (El último de los dioses creadores) nos dio
el Iboga. Este Dios vio un día al pigmeo Butamu recogiendo sus
frutos en lo alto de un árbol y lo hizo caer de él. Butamu
murió en el acto y Zame llamó a su espíritu. Tras
cortarle los dedos de los pies y manos los plantó en diferentes
lugares del bosque; de ellos surgió el Iboga." Esta es una
de las historias que se cuentan sobre el origen de este arbusto (TabernantheThoga)
en las tribus del oeste de África. La tribu de los Bwiti basó
su religión en esta planta, de la cual toman una vez en su vida,
durante el clásico ritual que los lleva de la adolescencia a la
edad adulta.
IBOGAINA EN OCCIDENTE
Los primeros europeos que descubrieron la planta en el Camerún,
a principios de este siglo, fueron científicos franceses y alemanes.
En 1962 Howard Lotsaff, entonces heroinómano, ingirió una
dosis de Ibogaina con el fin de tener una experiencia psicodélica.
Muy sorprendido, 36 horas después, parece que se encontró
desintoxicado de su dependencia sin haber experimentado síntomas
de abstinencia a la heroína. Entonces quiso administrar a seis
de sus amigos la Ibogaina. Cinco de ellos vivieron idéntica situación.
Los que he movió a fundar la ((The International Coalition for
Addict Sell-Help)) que tiene su sede en Staten Island, en la ciudad de
Nueva York. Algunos pacientes fueron tratados en Holanda, con dosis únicas
de Ibogaina y sesiones de psicoterapia de apoyo durante algunas semanas.
Una investigación más rigurosa se llevó a cabo en
la Universidad de Miami , Florida. Se demostró que el tratamiento
con Ibogaina a ratas de laboratorio adictas interrumpía su auto
administración de drogas. Otros estudios confirmaron el bajo poder
tóxico de esta planta. Se carece en la actualidad de estudios paralelos
en seres humanos. Pero un decreto americano de 1960 margina la Ibogaina
como sustancia ilegal, a consecuencia del "peligro potencial de causar
dependencia".
LA IBOGAINA COMO TERAPIA
Los efectos duraderos de la Ibogaina parecen provenir de un reequilibrio
neurológico y psíquico marcado por tres fases:
1.)La emergencia de experiencias rechazadas o olvidadas;
2.)La valoración consciente de esos recuerdos;
3.)La integración y toma de conciencia.
Aunque la Ibogaina tenga la reputación de provocar alucinaciones
como el LSD o la mezcalina, los que la han experimentado no las describen
como tales, sino que dicen: "son las escenas más significativas
de tu vida como si fueran secuencias cinematográficas. Con la ventaja
que puedes detener la película voluntariamente". En cada tratamiento
personalizado se pueden describir tres metas: o Actividad contra la dependencia;
o Búsqueda personal ligada a un análisis del "yo"
;o Experiencia metafísica. Con la ayuda de un terapeuta experimentado
se pueden profundizar ciertos resultados, haciendo una retrospectiva,
a fin de mejorar su comprensión. De las 75 personas que se sabe
han realizado este tratamiento, un 75% cesó todo consumo de drogas
durante 6 meses. El éxito depende fundamentalmente de las experiencias
psicológicas y espirituales que emergen durante el tratamiento.
Las dificultades se plantean a partir de la ausencia de reconocimiento
oficial a estas terapias.
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